domingo 7 de junio de 2009

Cielo gris



El cielo estaba muy gris. Demasiado.


"Parece que va a llover", dije con intención.


Tu coche era una especie de cueva de la que refugiarse de lo que se avecinaba; todo era silencio y, en cierto modo, una situación relajante.




Y quizá por eso, como contraste a otros momentos no tan agradables en mi vida, algunas lágrimas comenzaron a caer por mi cara sin previo aviso. Sólo tengo esa explicación.


Y comenzó a diluviar. Un chaparrón de primavera sobre la noche de Madrid. Caía agua con tanta fuerza sobre el techo del coche que hasta me sentía miedo. Mis lágrimas seguían cayendo, pero nada importaba. Estabas tú conmigo, abrazándome y queriéndome
.


Era curioso. Fuera relámpagos y truenos, lluvia y soledad. Dentro tranquilidad y cariño, amor y paz. Te abrazaba con fuerza, te necesitaba. Te necesito. Y tú mientras, ajeno a todo, besabas dulcemente mi brazo; con sumo cuidado, con dedicación, con casi veneración. Yo te besaba en la frente, en el pelo... Era magia. Es magia.

Miré el cielo encapotado. Era un cielo casi de apocalipsis.

- Parece como si se fuera a acabar el mundo - dije con temor.
- Pero sí es así quiero pasarlo a tu lado...

Sin habla me quedé, como muchas otras veces me has dejado.


El cielo ahora parecía un poquito más azul.


domingo 31 de mayo de 2009

Perfect time

Hoy es el último día del mes de mayo. Y se aproxima el comienzo de un mes malo, lleno de exámenes para muchos de nosotros y a todos los niveles (¡¡¡ánimo a los preuniversitarios!!!!) Al menos tenemos el consuelo de que después del esfuerzo vendrán unas largas vacaciones para descansar (yo al menos lo necesito muchísimo).

Así que muchisima suerte en esos exámenes, mucho ánimo para todos y a por ello.

No se me ha ocurrido una canción mejor para darle la bienvenida al mes de junio (a todo esto, qué rápido pasa el tiempo, ¿no?).
Perfect time.




You always keep in mind
you always know the magic word
the perfect time
the proper voice
the perfect one you are...


sábado 16 de mayo de 2009

El violinista

A lo mejor algunos se fijan y les pasa lo que a mi, pero muchos otros quizá lleguen tarde y vayan con prisa, o escuchando música a todo volumen en su Ipod y ni siquiera se percaten de su presencia...

Un chico alto y delgado toca el violín como los ángeles cada día en una esquina de la estación de metro de Ciudad Universitaria, como si le hubieran sacado de una orquesta en pleno ensayo.


Tiene cara de buena persona, manos de trabajador, aspecto del este de Europa y observa a quienes pasan por allí cada mañana con una sonrisa mientras mueve el arco con soltura. Sonrisa de felicidad, de estar haciendo lo que realmente le gusta. A veces, a las 9 y media se toma una manzana, sentado en el suelo, al lado de su tesoro: su violín; el que le da de comer. Y madruga para estar allí, cada día en el mismo lugar, mucho más que muchos universitarios que acudimos a clase.

Y me resulta difícil no sonreír, no mirarle, no escuchar sus versiones de "Vois sur ton chemin" o de "La valse d'Amèlie" con detenimiento los pocos segundos que paso enfrente de él; es difícil no sentirme maravillada por cómo suena su instrumento, pero sentirme a la vez terriblemente mal. Mal por permitir (aunque no sólo sea "culpa" mía) que una persona como ese hombre, con ese talento y ese tesón, sólo pueda limitarse a ir mañana tras mañana a una esquina de una estación cualquiera. A que no se haga más por él.

Por todas esas personas, que, por circunstancias de la vida han llegado a una situación similar, en la que tienen que ganarse la vida de alguna manera pero deciden, a pesar de todo, y en vez de otro tipo de "trabajos" con los que quizá obtendrían más beneficios, dedicarse al arte (música, mímica, teatro, magia...) y a hacer un poco más felices a quienes les escuchamos o les vemos.

Sin embargo, no me cabe ninguna duda de que ellos seguro que son mucho más felices que tod@s los que tienen muchas cosas materiales y alardean de ello, pero una vida interior vacía y sin sentido alguno.

Es curioso lo relativa que es la felicidad...






viernes 1 de mayo de 2009

¿Me crees?


- Te echo de menos - murmuré.

- Ya lo sé, Bella. Creéme que lo sé. Es como si te hubieras llevado una mitad de mí contigo.

- Ven y recupérala, entonces - le reté.

- Pronto, en cuanto pueda, pero antes me aseguraré de que estás a salvo - su voz se había endurecido.

- Te quiero - le recordé.

- ¿Me crees si te digo que, a pesar del trago que te estoy haciendo pasar, también te quiero?

- Desde luego que sí, claro que te creo.

- Me reuniré contigo enseguida.

- Te esperaré.

La nube de abatimiento se volvió a cernir sobre mí sigilosamente en cuanto cortó la comunicación.


(Crepúsculo)


¡Feliz día del trabajador!

Un abrazo

domingo 26 de abril de 2009

La primera noche


Y allí estábamos. Lo que tanto tiempo llevábamos esperando.


Una noche juntos, solos, sin preocupaciones, sin límite de tiempo. Tú me comías con los ojos, yo te sonreía como sé que te gusta. Me seguías por el pasillo y... mi habitación, mi cama... Toda para nosotros.

Nos tumbamos, nos acariciamos, nos besamos... Como si el tiempo se estuviera agotando... Como si nunca más pudiésemos volver a repetir aquello. O sería que nos podían las ganas acumuladas durante tanto tiempo...


Jugaban nuestras piernas, nuestras manos, nuestras caderas, nuestros ojos enamorados... Jugaban nuestros cuerpos, nuestros susurros... Tú y yo.


Y me encantó ver la luz de la mañana en tu pelo un poquito rubio. Y me emocionó verte sonreirme así, como sólo tú sabes hacer...

Y descubrí que, posiblemente, ese momento era lo más cerca que nunca había estado de la felicidad...

viernes 10 de abril de 2009

Sálvese quien pueda

Son las 23:10 de este viernes santo y he pensado que ya hacía tiempo que no escribía por aquí en plan bien, con sustancia... Supongo que tengo muchas cosas en la cabeza, demasiadas... y me cuesta centrarme muchas veces en hacer las cosas y acabarlas como hacía antes.

Tengo tantas cosas que contar, tanto que aportar, tantas cosas sobre las que desahogarme que pasa lo que suele pasar... que al final ni largo ni corto: no escribo.

Así que como no son horas para hablar de temas transcedentales como el aborto, la crisis económica mundial, y la mala gente que hay por el mundo (de los que antes o después hablaré), he decidido retomar el tema de los nuevos grupos que voy conociendo por unas u otras razones: por revistas, periódicos, noticias, teloneros de grupos más conocidos, Last.fm o Spotify, mi último descubrimiento para escuchar música (que os recomiendo probar al menos).

El de hoy es Vetusta Morla, un grupo de rock alternativo de Tres Cantos (Madrid) con un sólo disco hasta ahora publicado:"Un día en el mundo", con grandes canciones de esas destinadas a recordarse siempre, aunque no suenen continuamente en la radio durante meses. Hay varias que me encantan: "La marea", "La cuadratura del círculo", y sobre todo ésta: "Sálvese quien pueda", una canción con una letra dura, con fuerza y energía pero, al fin y al cabo, optimista que es lo que todos necesitamos en dosis diarias (o al menos yo).

Espero que os guste tanto como a mí. Que lo disfrutéis. Por cierto, me da que lo próximo será un meme que os gustará responder a much@s de vosotr@s :)




"... puedo escurrir, puedo pasar, puedo fingir que me da igual..."

"... puedo servir, puedo cansar, puedo saber que sin vosotros duele más..."


 
Elegant (de BlogMundi) p.JL