Demasiado. Le pido ideas claras (algo nada sencillo), trabajo duro, humildad, compañerismo, amistad (de la buena), nuevos proyectos, momentos que me dejen sin respiración, salud, sonrisas, regalos que no tengan precio, caricias y carne de gallina, nuevos comienzos, viajes y escapadas, perderme y encontrarme otra vez, escribir y sonreír más.
Canciones, oportunidades, disfrutar de las pequeñas cosas, quererme más, acabar con los temas pendientes, estimular mi imaginación, besos en cantidades industriales, detalles (siempre y en todo), más libros y menos ordenador, ayudar mucho, mar, decir más "no", ropa bonita, recordar pero seguir adelante, llorar de alegría, arriesgarme con más frecuencia, disfrutar de comida rica, cometer errores y aprender de ellos.
En resumen, nuevas ilusiones. Y no olvidar nunca que sólo tenemos una vida y que no podemos perder de vista cómo queremos vivirla.
Y, ante todo, positividad :)
¡¡Feliz Año Nuevo a todos!!
P.D: Perdón por la ausencia de tanto tiempo. ¡Tengo muchas cosas que contaros! Stay tuned! ;)
A veces me gustaría que siguieras aquí aunque sólo fuera para que me abrazaras tan fuerte como lo hacías y para hablar, charlar y discutir como nos gustaba.
Me gustaría que estuvieras aquí para saber qué piensas de todo, de cómo han cambiado las cosas en tan poco tiempo, de si esto tiene solución o no. Para que me regañes por no haber hecho muchas cosas o haber hecho otras. Para que cuando necesite ayuda o consejo, seas tú el primero que me dé su opinión. Y además que lo resuelvas todo. Todo.
Que habláramos de política. De que estos fachas han vuelto a ganar y que ahora la esposa del bigotes es alcadesa de este nuestro Madrid. De que estamos en un pozo sin salida, pero que vamos a salir de él. De tantas y tantas noticias de las que ya nunca sabré tu opinión. Nunca.
Y que habláramos de todo lo que ha cambiado. Que tengo el pelo un poco más largo y un móvil nuevo que hace de todo. Que por fin soy bióloga pero tú no pudiste estar en mi graduación, sonriéndome y aplaudiendo como el que más. Que en la heladería donde siempre íbamos ya no se puede parar con el coche, así que ya no vamos. De que voy a volver a Londres, tantos años después de haberlo pisado contigo. De que hace mucho que no vemos al tío porque te echa demasiado de menos. De que cada rincón de esta ciudad nos recuerda a ti. De que pintamos la casa y no pudiste estar aquí divirtiéndonos como la última vez. Que al final no compramos una chinchilla, sino una conejita preciosa que yo creo que te encantaría.
Me gustaría contarte que a veces estamos estancadas, sin ganas de seguir, porque eras tú y sólo tú quien tiraba de nosotras. Que me da mucho miedo el futuro. Que a veces lloro cuando estoy sola y sé que ella también lo hace.
De que no hay día desde ese helado enero que no me acuerde de ti y de que tienes que volver, por favor, que te echamos tanto de menos que nos duele el corazón.